Dietas altas en proteína = ¿Daño renal?

Seguro te ha pasado que le dices a alguien que estás tomando un suplemento de proteína y te responde con la negativa de que lo único que te traerá como consecuencia es un daño renal porque estás sobrecargando a los riñones por un exceso de proteína.



O, por otra parte, vas con un nutriólogo de esos conservadores, que más que actualizarse sigue con sus viejas creencias, y le explicas que quieres una dieta para subir masa muscular, y lo que te da es una dieta en donde la proteína brilla por su ausencia.

Además, te dice que no uses suplementos, porque esto lo único que traerá consigo es un daño o fallo renal muy peligroso.

Pero, ¿qué tan cierto es que la proteína causa daño renal?.

Para esto nos apoyaremos en lo que dice la literatura, pero primero, vamos a empezar con los principios básicos.

Dieta alta en proteína, ¿riesgo de daño renal?

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Nuestros riñones

El riñón se encarga de filtrar nuestra sangre de residuos, metabolitos y sustancias que, en concentraciones altas, podrían ser tóxicas, dado que la proteína, al ser metabolizada por el hígado, produce urea como metabolismo final.

Los riñones se encargan de filtrar todo ese exceso y desecharlo a través de la orina para evitar formar una acumulación tóxica.

Por regla de tres, a mayor cantidad de proteína ingerida en la dieta, mayor será el trabajo que harán tus riñones para poder desechar toda esa urea que se produjo.

Pero no necesariamente tiene que ser algo malo.

Nuestros riñones están capacitados para filtrar, y esa es la principal función que tienen.

Es como si pensaras que tu cerebro se puede dañar si lo usas muy seguido.

O que tu corazón podría dañarse al hacer ejercicio porque trabaja más de lo normal, y por eso, sacas la conclusión de que ejercitarte es malo y que quedarte tirado en la cama, sofá o sillón, viendo la televisión todo el día, es lo más sano que puedes hacer.

¿Verdad que no?

Lo mismo pasa con las dietas hiperprotéicas.

¿Cuál es la cantidad de proteína que debemos consumir al día?

Hasta el momento no está estipulado un máximo de proteína diaria.

Sin embargo, la OMS tiene estipulado un mínimo recomendado de 0,8 g por kg de peso para una persona adulta normal. 

Y, con una persona normal, me refiero a personas sedentarias, ya que dado nuestro estilo de vida tan deplorable, una persona sedentaria es considerada como una persona normal.

En otras palabras, la OMS recomienda que una persona promedio de 70 kilogramos consuma como mínimo 56 gramos de proteína por día.

Poca cosa, ¿no crees?

A pesar de esto, hay estudios que dicen que la cantidad de proteína recomendada por la OMS es muy escasa, dado que esos valores se habían estimado por técnicas poco fiables (balance de nitrógeno).

Por lo tanto, dijeron que la cantidad de proteína más acorde para una persona sedentaria o normal sería entre 0,9-1,2 g por kg de peso. 

Por supuesto que estamos hablando de personas que rara vez caminan, no hacen ejercicio y tienen trabajos típicos de oficina.

Pero hablando ya de personas que hacen ejercicio físico diario y mantienen un estrés muscular constante, hay rotura de fibras musculares y además requieren una adaptación al esfuerzo, creo que las cantidades de proteína deberían aumentar.

Rangos recomendados para deportistas

Un estudio analizó esta incógnita y encontró que el rango apropiado de consumo de proteína para estimular la síntesis muscular (ganancia de músculo) es de 1,3-1,8 g por kg de peso al día, dependiendo del esfuerzo físico (a más esfuerzo mayor cantidad).

Y 1,8-2,0 g por kg de peso, en temporadas de déficit calórico, para prevenir pérdidas de masa magra. 

Yéndonos a otro extremo, también están las personas que piensan que más es mejor, que si con 2,0 g de proteína se logra estimular bien la síntesis protéica, quizá con el doble se estimulará mejor.

En un estudio se trató este tema comparando la diferencia entre una dieta basada en las recomendaciones de 1,4-2,0 g por kg de peso, frente a una dieta muy alta en proteínas de 4,4 g por kg de peso.

Al final se descubrió que una dieta tan alta en proteínas no tenía un impacto mayor en la composición corporal de los individuos frente al grupo alto en proteínas más bajo (1,4-2,0 g).

Pero, ¿y el daño renal u otros riesgos?

A estas alturas, algunos podrían seguir pensando que si bien la síntesis proteica se aumenta y se gana masa muscular, las dietas altas en proteínas pueden tener diversos efectos secundarios negativos.

La literatura marca lo siguiente.

Un estudio trató este tema preocupante por muchos.

Allí usaron 2,8 g de proteína por kg de peso. Que si recordamos, la recomendación de la OMS es de sólo 0,8 g por kg de peso, así que se estaría hablando de casi cuadruplicar esa recomendación.

Se encontró que, si bien hubo un aumento plasmático de calcio y ácido úrico, los niveles renales de creatinina, albúmina y urea estaban en rango normal.

Como extra, se observó que el balance positivo de nitrógeno se dio hasta niveles por encima de 1,26 g por kg de peso, y hay que recordar que para un anabolismo muscular el balance de nitrógeno, siempre debe ser positivo, porque en caso contrario, habrá una pérdida de masa magra.

Otro estudio más evaluó si las dietas altas en proteína tenían un efecto negativo en la función renal de mujeres sanas, el cual determinó que esta relación era inexistente.

En niños tampoco hay evidencia que diga que una dieta alta en proteínas pueda ser negativa, de hecho, un estudio sugiere lo contrario, porque puede mejorar los marcadores cardiovasculares.

Por si fuera poco, personas con Diabetes Tipo 2 se benefician también de dietas hiperprotéicas, porque seguir un plan nutricional de carácter hiperprotéico, trae como consecuencia una disminución en la glucosa postprandial, disminuye los triglicéridos en sangre, existe disminución de peso corporal y posibilita la reducción o eliminación de fármacos.

Y es también sabido, que muchos profesionales de la salud le temen a este macronutriente, ya que creen que hay una relación entre la pérdida de calcio óseo y las dietas hiperprotéicas. Pero un estudio comprobó lo contrario.

Claro que si llevamos esto al límite, nos podemos encontrar con otros estudios donde evaluaron el daño potencial que podía causar una dieta MUY alta en proteínas de 5,0 g por kg de peso diarios.

Como ven, esto ya excede los límites y supera la exageración.

Cantidades tan altas de proteína, en primer lugar, son poco sostenibles.

Es muy difícil llegar si quiera a cantidades de 2,0-2,5 g en la dieta de una persona promedio.

Ahora, doblar esa cantidad sería casi imposible, aunque por supuesto, hay personas que pueden llevarlo a la práctica por ignorancia o por pensar que más siempre es mejor.

Suplementos de proteína

Ya que tratamos el punto anterior, ahora viene el mito de los suplementos de proteína.

¿A quién no le ha pasado que algún conocido, amigo, familiar o incluso algún profesional (médico, nutriólogo, enfermero) sabe que estás consumiendo algún suplemento de proteína y te advierte que eso te traerá consecuencia desde enfermedades, disfunción e incluso la muerte?

Esto no es verdad, y no porque lo diga yo, sino porque la ciencia dice lo contrario.

  • La proteína de suero de leche tiene un impacto positivo en personas con síndrome metabólico (obesidad), ya que esta aumenta la termogénesis, mantiene la masa magra, mejora los niveles de glucosa séricos y la respuesta insulínica, disminuye la tensión arterial y puede ser capaz de reducir factores de riesgo cardiovasculares. 
  • Junto con vitamina D puede ser utilizada como suplemento contra la sarcopenia (pérdida de masa muscular) en adultos mayores, ya que aumenta la masa muscular y mejora la movilidad de extremidades inferiores.

¿Sigue quedando alguna duda de que los suplementos de proteína son buenos?

El mito de los suplementos de proteína y los riñones

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El origen del mito

Todo mito tiene su origen, y generalmente se da posterior a acusaciones sin conclusiones, datos erróneos o una mala interpretación de las evidencias.

En cuanto al origen de este mito, algo parecido fue lo que pasó.

Se dice que todo comenzó cuando un estudio arrojó que una dieta alta en proteínas traía consigo una disminución en la función renal.

Por supuesto, lo que se olvida mencionar es que este estudio había sido realizado en grupos de personas que ya presentaban daño renal.

Básicamente lo que se descubrió es que una dieta hiperprotéica puede tener efectos secundarios en personas con enfermedad renal, mas no que cualquier persona que siguiera una dieta hiperprotéica iba a perder progresivamente su función renal normal.

Gracias al boca a boca y a las conclusiones tergiversadas de los estudios, aunado a otros factores, muchos mitos se hacen populares.

Concluyendo

Una dieta alta en proteínas puede tener beneficios independientemente de tu edad, sexo o actividad física que poseas.

Claro que es importante mencionar que dependiendo de tu actividad, tu requerimiento varía.

Porque es distinto una persona que corre maratones, a una persona que hace entrenamiento con pesas.

Si bien en los dos deportes se realizan roturas de fibras musculares con su consecuente adaptación muscular, el segundo caso requiere mayor cantidad para poder adaptarse a las cargas, ya que se está estimulando la hipertrofia.

Además, el uso de suplementos proteicos no tiene relación mayor que las dietas altas en proteína con la enfermedad renal.

Eso sí, es importante saber utilizar una dosis que se ajuste a tus requerimientos, porque de lo contrario, podrías estar perdiendo tu dinero al estar utilizando más de lo debido, ya que el exceso sólo será desechado por la orina y los beneficios serán menores en cuanto al crecimiento muscular se refiere.

Entonces, dada la evidencia mencionada anteriormente, podemos asegurar que un consumo de proteína en valores lógicos como lo son 1,2-2,5 g por kg de peso, no solo trae efectos positivos, sino que también puede beneficiar de amplias maneras a las personas que las siguen.

Seas deportista o no, una dieta hiperprotéica es saludable siempre y cuando seas una persona SANA.

En caso de ser una persona que padezca enfermedad renal, si es importante cuidar la cantidad de proteína a consumir.

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Nota del Editor: Este artículo apareció originalmente en Nutrición en forma.


Sobre el Autor

Marcos Romero es el fundador de Nutrición en Forma. Es nutriólogo enfocado a los requerimientos nutricionales en el fitness, con gusto por el ejercicio con pesas y los deportes de contacto. Odia a los mitos infundados que inundan este círculo. Puedes encontrarlo en su página web y en Facebook.